Uso Teléfono Móvil

Buenos días,

Hemos estaso comprobando que de un tiempo a esta parte el uso del teléfono móvil en el puesto de trabajo ha crecido de forma inadmisible, hasta el punto de que el trabajo diario se ve entorpecido por el abuso del terminal. Nuestro convenio(entidades financieras de crédito) no dicta nada al respecto ni tenemos un régimen disciplinario interno, por lo que querríamos saber si sería posible la prohibición de teléfonos móviles en el puesto, cómo sería la forma correcta de implantar la normativa y qué pasos tendríamos que seguir.

Agradecido de antemano,

Un saludo

 02/08/2013  usuario888

Respuesta de despacho:

 02/08/2013  despacho1
Buenos días:

El Estatuto de los Trabajadores establece de manera abstracta las facultades empresariales de control y vigilancia.

En este sentido, artículo 20 dispone:

“1. El trabajador estará obligado a realizar el trabajo convenido bajo la dirección del empresario o persona en quien éste delegue.
2. En el cumplimiento de la obligación de trabajar asumida en el contrato, el trabajador debe al empresario la diligencia y la colaboración en el trabajo que marquen las disposiciones legales, los convenios colectivos y las órdenes o instrucciones adoptadas por aquél en el ejercicio regular de sus facultades de dirección y, en su defecto, por los usos y costumbres. En cualquier caso, el trabajador y el empresario se someterán en sus prestaciones recíprocas a las exigencias de la buena fe.
3. El empresario podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, guardando en su adopción y aplicación la consideración debida a su dignidad humana y teniendo en cuenta la capacidad real de los trabajadores disminuidos, en su caso.(…)”

Por ello, entendemos que es perfectamente posible para el empresario, y dentro de sus facultades de dirección y control, el restringir o prohibir el uso del teléfono móvil durante el tiempo de trabajo. A su vez, no será posible una prohibición consistente en que el trabajador no pueda tener el móvil en posesión, en su bolsillo. Solamente se puede prohibir el uso. Asimismo, el uso en los descansos, bocadillo, etc también es legítimo por parte del trabajador.

La sentencia del Tribunal Supremo de 6 de octubre de 2011, en esta línea, establece:

“Al no existir una situación de tolerancia del uso personal, tampoco existe ya una expectativa razonable de intimidad y porque, si el uso personal es ilícito, no puede exigirse al empresario que lo soporte y que además se abstenga de controlarlo”.(…) En el caso ahora examinado, existía una prohibición absoluta que válidamente impuso el empresario sobre el uso de medios de la empresa (ordenadores, móviles, internet, etc.) para fines propios, tanto dentro como fuera del horario de trabajo, y no caprichosamente sino entre las sospechas fundadas de que se estaban desobedeciendo las órdenes impartidas al respecto. Y sentada la validez de prohibición tan terminante, que lleva implícita la advertencia sobre la posible instalación de sistemas de control del uso del ordenador, no es posible admitir que surja un derecho del trabajador a que se respete su intimidad en el uso del medio informático puesto a su disposición. Tal entendimiento equivaldría a admitir que el trabajador podría crear, a su voluntad y libre albedrío, un reducto de intimidad, utilizando un medio cuya propiedad no le pertenece y en cuyo uso está sujeto a las instrucciones del empresario de acuerdo con lo dispuesto en el art. 20 E.T.”

Por tanto, entendemos que es perfectamente válido, ya que esta dentro de las facultades de control y dirección empresariales la prohibición del uso del móvil durante el trabajo.

Por otro lado, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 26 de noviembre de 2012 declara:

“(…) la recurrente afirma que el uso del móvil es abusivo, excesivo y desproporcionadamente largo, sin embargo, no consta probado que diera instrucciones sobre uso o abuso ni que limitara el tiempo de llamadas, y sin otros hechos que los que constan probados, que la recurrente no discute, la Sala no puede entender acreditados los hechos de dejación de funciones, o de uso para fines distintos para el que fue facilitado el móvil, puesto que desconociéndose el contenido de las conversaciones, no puede presumirse por la mera duración de éstas, que las mismas fuera siempre y durante la totalidad de los minutos que se imputan, por causas ajenas al trabajo. El recurrente, en este sentido, hace supuesto de cuestión y presume el uso para fines distintos al trabajo y de forma superior a la permitida, sin que ninguno de ambos hechos hayan quedado probados, como tampoco se acredita perjuicio económico alguno para la empresa, por lo que procede confirmar la resolución recurrida en todos sus extremos y desestimar el recurso.”

Esta sentencia trata sobre un trabajador que es despedido por un uso abusivo y excesivo del móvil. No obstante, no existía prohibición alguna por parte de la empresa, por lo que el despido fue declarado improcedente. Es decir, para la imposición de una sanción o incluso para justificar un despido con base, en este caso, en la utilización abusiva del teléfono móvil, es necesaria una prohibición o instrucción previa por parte de la empresa que prohíba su uso, lo cual es perfectamente posible.

Esperamos haber resuelto su consulta.

Reciba un cordial saludo.

Somos abogados

Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.