Seguro Médico ¿se Incluirá Para El Cálculo Indemnización Por Despido?

Buenas tardes,

Antes el Seguro Médico no era considerado retribución en especie sino extrasalarial, y no computaba al cálculo de las indemnizaciones por despido.
Pero con el Real Decreto Ley 16/2013, donde antes quedaban excluidas de la base de cotización las cantidades por ese concepto que no superasen el ímite de 500 euros, pero que ahora queda incluido en todo caso en la base de cotización de forma íntega... ¿pasa a formar parte de los conceptos a poder retribuir en especie y podría entrar dentro de la indemnización por despido??? ¿O sigue considerándose excluido de las indemnizaciones?

El tema es que... como ahora hay que declarar en nómina los seguros de salud, necesitaría saber si ahora se pueden considerar como naturaleza salarial.

El trabajador tiene separados los conceptos de la siguiente manera:

250 P.E Seguro Médico, que supera los 500euros/persona y año
3007 seguro médico exento, que se lo metemos en la nómina en un concepto direfente porque cotiza a partir de los 500 euros como antes...

La duda es si ahora, con el cambio de ley, aplica la consideración de naturaleza salarial para los seguros médicos... y por tanto habría que incluírlos para el cálculo de las indemnizaciones.

Saludos y gracias como siempre.

 03/04/2014 usuario929

Respuesta de despacho:

 04/04/2014 despacho1
Buenos días:

Tal y como señaláis, en vuestro caso, el seguro médico privado:
  • Antes: quedaban excluidas de la de la base de cotización las cantidades, por este concepto, que no superasen el límite de 500€.
  • Ahora: queda incluido en todo caso en la base de cotización de forma íntegra.
Pues bien, en relación al importe del seguro establecido en convenio colectivo, los Tribunales han venido entendiendo que sí se incluye en la indemnización por despido, como salario en especie, el importe de la prima del seguro de vida y accidentes abonado por la empresa.

Recientemente, el Tribunal Supremo, en su reciente sentencia de 2 de octubre de 2013, dice así en relación con la prima de seguro de un alto directivo:
“Con arreglo al art. 26.1 ET, tienen la consideración de salario "la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los periodos de descanso computables como de trabajo".
Por el contrario, no tienen la consideración de salario " las cantidades percibidas por el trabajador en concepto de indemnizaciones o suplidos por los gastos realizados como consecuencia de su actividad laboral, las prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social y las indemnizaciones correspondientes a traslados, suspenso o despidos " (art. 26.2ET).

Ninguna duda cabe que el abono del seguro en beneficio del trabajador por parte de la empresa deriva de la existencia de la relación laboral entre las partes y, es por tanto, una contrapartida a las obligaciones del trabajador.

Por otra parte, contrariamente a lo que sostiene la sentencia de contraste, se hace difícil considerar que el citado seguro constituye uno de los supuestos de exclusión del apartado 2 del citado art. 26ET y ello aun cuando se llegara a aceptar su naturaleza de mejora de la Seguridad Social -para lo cual habría de analizarse si, efectivamente, mediante el indicado seguro se estaría mejorando directamente prestaciones del Régimen General de la Seguridad Social con arreglo a los arts. 191 y ss. de la Ley General de la Seguridad Social. En tal hipotético caso, lo que podría quedar excluido del concepto de salario sería, con arreglo a la norma legal, la obtención de las ulteriores prestaciones o indemnizaciones derivadas de aquel beneficio de origen contractual, pues es a éstas a las que expresamente se refiere el mencionado precepto.

Como ya apuntamos en nuestra sentencia de 27 de junio de 2007, el seguro de vida forma parte de la estructura del salario, como una partida más. Lo que se pone de relieve incluso en la configuración de las hojas de nómina.

Así mismo cabe poner de relieve la calificación fiscal del seguro como retribución en especie en el mismo sentido que el uso del vehículo. A tenor del art. 42.2 de la Ley 35/2006, sobre la renta de las personas físicas, la exclusión, a efectos fiscales en el concepto de retribución en especie de las primas de seguros, solo abarca, a las primas o cuotas satisfechas por la empresa en virtud de contrato de seguro de accidente laboral o de responsabilidad civil del trabajador y a las primas o cuotas satisfechas a entidades aseguradoras para la cobertura de enfermedad, cuando no excedan de 500 € anuales, siendo el exceso sobre dicha cuantía retribución en especie.

Por consiguiente, con independencia de que el seguro se hubiera estipulado individualmente o por un compromiso de carácter colectivo de la empresa, la prima que la empresa abonaba mensualmente por el citado beneficio constituye una retribución en especie por la prestación de servicios, junto con los demás conceptos que integran la hoja de salarios.

Por todo ello, el recurso debe ser desestimado en este extremo, ya que es la sentencia recurrida la que contiene la doctrina ajustada a Derecho”.

Hasta la fecha, la jurisprudencia venía reconociendo la naturaleza de “mejora voluntaria” de las prestaciones de Seguridad Social, y por tanto, excluyendo dichos conceptos del cómputo del salario regulador. No obstante, esta sentencia del Tribunal Supremo viene a unificar la doctrina.

Asimismo, es preciso señalar que, a la hora de valorar los cambios del legislador, deben tenerse en cuenta los mismos desde la óptica de la cotización, no desde la óptica laboral ni desde la óptica fiscal.

En relación a la disociación entre salario laboral y la cotización, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, Valladolid, de 12 de septiembre de 2012, recoge:
“La primera cuestión que se suscita es el cómputo de los 1122,96 euros que la actora recibió en el año 2011 (nómina percibida en septiembre de 2011). No existe discrepancia fáctica respecto a dicha percepción, por lo que es irrelevante que el documento obrante al folio 42, aceptado por la parte demandada, carezca de firmas o sellos. Lo cierto es que consta acreditado el pago por parte de la empresa de la cantidad señalada en septiembre de 2011, no discutiéndose que la misma tenía el amparo del artículo 24 del convenio colectivo de la empresa (BOE 28 de noviembre de 2008), en el que se regulan las ayudas de estudios. Se ampara el recurso en el hecho de que dicha ayuda fue incluida en la base de cotización a la Seguridad Social, de lo que se deduciría su carácter salarial. Lo cierto es que estas asignaciones asistenciales no están excluidas de cotización a la Seguridad Social conforme al artículo 23.F.b del Real Decreto 2064/1995 y la cuestión es si las disposiciones de dicho artículo han de llevarse al ámbito laboral por razón de analogía, de manera que haya de mantenerse la equivalencia entre lo que tiene naturaleza salarial a efectos laborales y lo que ha de incluirse en la base de cotización a la Seguridad Social o, por el contrario, debe predicarse una disociación de ambos campos laboral y de Seguridad Social y de sus respectivos conceptos.

Pues bien, tal disociación es querida por el legislador, el cual, a pesar de que el artículo 109.1 de la Ley General de la Seguridad Social se remite al término "remuneración", que ha de considerarse equivalente al de salario, después, en el párrafo segundo del mismo artículo, en lugar de remitirse al Estatuto de los Trabajadores y a su artículo 26 , lo hace a la legislación tributaria en unas partes y, en otras, contiene una regulación específica de la materia de Seguridad Social que no se ha incorporado a la legislación laboral.

De ahí que, aunque por analogía haya de tenderse hacia una interpretación uniforme, lo cierto es que no siempre ésta es posible, como ocurre en este caso, de manera que hemos de admitir que en ocasiones se producirá una disociación entre los conceptos laborales y los de Seguridad Social, de manera que lo que para la legislación laboral puede tener naturaleza laboral puede no tenerlo para la legislación de Seguridad Social y viceversa. Y eso es lo que ocurre en este caso, porque en materia de "asignaciones asistenciales" el artículo 109.2.c hace una remisión íntegra al desarrollo reglamentario, el cual incluye en la base de cotización (artículo 23 del Real Decreto 2064/1995) toda asignación asistencial que no sea las que expresamente menciona.”

Por lo tanto, como primera medida, debemos partir de que existe una clara disociación entre el salario a efectos de cotización y el salario a efectos laborales (despido, antigüedad, etc).

Por ello, los cambios en materia de cotización no influyen en la consideración de salario regulador o no, a efectos de despido, de los distintos conceptos.

En cualquier caso, en el caso de los seguros, y coincidiendo prácticamente con los cambios en materia de cotización, el Tribunal Supremo se ha pronunciado en el sentido de considerar que los seguros tienen naturaleza salarial.

Por ello, entendemos que el seguro médico privado, en vuestro caso, si deberá ser tenido en cuenta para el cálculo de la indemnización por despido.

Esperamos haber resuelto su consulta.

Reciba un cordial saludo.

Somos abogados

Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Es Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
José Ángel Brugos Larumbe
José Ángel Brugos Larumbe
Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra