Negativa A Realizar Sus Funciones Por Un Empeoramiento En Sus Condiciones Económicas

Buenos días,

Nos encontramos con la siguiente situación: puestos de técnicos de mantenimiento y puesta en marcha cuyas condiciones económicas en concepto de pluses día por viajar al extranjero van a sufrir un empeoramiento a partir de enero. No sóllo en lo económico sino en la forma de trabajar: por motivos también económicos, pasarán a viajar solos en lugar de viajar en parejas.

El viajar es intrínseco a su puesto de trabajo.Son personas con antigüedades medias de 10 años.

¿Qué hacemos cuando con esta nueva situación, nos están anticipando que no van a viajar¿¿Qué hacemos ante la negativa concreta de una o varias personas a un desplazamiento a extranjero por haber empeorado sus condiciones económicas?


Saludos cordiales;

 10/12/2013  usuario35

Respuesta de despacho:

 11/12/2013  despacho1
Buenos días:

En primer lugar, resulta necesario acudir a la regulación contenida en el Convenio Colectivo del sector Industrias Siderometalúrgicas de Navarra, acerca de viajes y desplazamientos.

Artículo 21.2. Desplazamientos.

1) Concepto y requisitos.

Se entiende por desplazamiento el destino temporal del trabajador a un lugar distinto de su centro de trabajo habitual, por un período de tiempo no superior a un año a población distinta a la de su residencia habitual, abonando además de los salarios los gastos de viaje y las dietas o suplidos.

El personal desplazado percibirá la dieta o media dieta, en su caso, de acuerdo con lo establecido en el convenio de aplicación sea el presente Convenio o el Convenio de Empresa.

Si como consecuencia del desplazamiento, el trabajador tuviera unas condiciones en el lugar de destino inferiores que las que tenía en el lugar de origen, en materia de horario, jornada y gastos, no contempladas en los párrafos anteriores, las diferencias tendrán que ser compensadas por la empresa.

Artículo 22. Salidas, viajes y dietas

Los trabajadores que por necesidad y por orden de la Empresa, tengan que efectuar viajes o desplazamientos a poblaciones distintas a aquéllas en que radique la Empresa o taller, devengarán la media dieta que se determine en este Convenio Colectivo.

Los días de salida devengarán dieta y los de llegada, media dieta, cuando el interesado pernocte en su domicilio, a menos que hubiera de efectuar fuera las dos comidas principales en cuyo caso se abonará la dieta completa.

Si los trabajos se efectúan de forma tal que el trabajador sólo tenga que realizar fuera del lugar habitual la comida del mediodía, percibirá la compensación fijada para la misma o, en su caso, media dieta.

Los viajes de ida y vuelta serán siempre de cuenta de la Empresa, que vendrá obligada a facilitar billete de primera clase a todas las categorías salvo que el viaje se realice en avión.

Si por circunstancias especiales los gastos originados por el desplazamiento sobrepasan el importe de las dietas, el exceso deberá ser abonado por la Empresa, previo conocimiento de la misma y posterior justificación por los trabajadores.

No se adquiere derecho a dieta cuando los trabajos se lleven a cabo en locales pertenecientes a la misma Empresa, en que no se presten servicios habituales, sino están situados a distancia que exceda de 3 km. de la localidad donde está enclavada la Empresa. Aun cuando exceda de dicha distancia, no se devengará dietas cuando la localidad en que se vaya a prestar eventualmente trabajo resulte ser la residencia del productor, siempre que, independientemente de esta circunstancia, no se le ocasione perjuicio económico determinado.

En los casos en que los trabajos se realicen en locales que no sean habituales, la Empresa ha de abonar siempre los gastos de locomoción o proporcionar los medios adecuados de desplazamiento.”

Además, tal y como señaláis, si dichos viajes y desplazamientos son intrínsecos a su puesto de trabajo, la negativa al desplazamiento supondrá la desobediencia a las órdenes del empresario, pudiendo dar lugar a una sanción, incluso de despido. En este sentido, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura de 22 de diciembre de 2006 establece:

“En casos semejantes de desobediencia a una orden de traslado o desplazamiento legítimamente adoptada por la empresa, se ha entendido por los tribunales que el trabajador incurre en conducta sancionable con el despido.

«El motivo segundo del recuso no merece favorable acogida. La orden cursada por la empresa a los trabajadores en la reunión de 4 de octubre, reunía todos los requisitos de una orden de "desplazamiento "en el sentido que la expresión tiene en el artículo 40.3 del Estatuto de los Trabajadores. Como dice este precepto, tales órdenes son ejecutivas, sin perjuicio de la posibilidad de oposición por parte del trabajador, sustanciada ante la autoridad laboral. En lugar de esta reclamación ante la autoridad laboral, el trabajador rehusó el cumplimiento de la orden legítima de la empresa, suscribiendo como primer firmante una carta a la dirección de la empresa en la que comunicaba a ésta un pliego "de condiciones mínimas" de once puntos reforzado con la siguiente declaración: "Ninguna decisión por parte de la dirección de la empresa será aceptada hasta que se hayan considerado las condiciones anteriores".

La negativa al desplazamiento constituye sin duda una desobediencia o indisciplina. Y se trata, además, de una desobediencia o indisciplina grave por las consecuencias perjudiciales que la misma tuvo o pudo tener sobre la empresa, al retrasar o dificultar seriamente el cumplimiento de sus compromisos contractuales de prestación de servicios de ingeniería con la comunidad de bienes titular de la explotación de la citada "C". Esta valoración de gravedad no queda desvirtuada por el argumento del recurrente sobre la premura de la orden de desplazamiento; premura que pudo estar justificada por razones técnicas, organizativas y productivas, y que en cualquier caso debió ser discutida después del cumplimiento de la orden, ante la propia dirección de la empresa o en la impugnación ante la autoridad laboral.

En la sentencia de esta Sala de 13 de junio de 1998 se declaró improcedente, pero porque no se habían puesto a disposición del trabajador los medios para el desplazamiento.

Pero en este caso, no se da ninguna de esas circunstancias que justifican la resistencia del trabajador a la orden empresarial, pues, como se ha dicho, se pusieron a disposición del trabajador todos los medios posibles para el desplazamiento, como vivienda en la población del nuevo centro de trabajo, manutención y gastos de viajes y la decisión estaba plenamente justificada pues el artículo 40.4 del Estatuto de los Trabajadores permite los desplazamientos por razones técnicas, organizativas o de producción que no cabe duda que se dan cuando el centro de trabajo se destruye por un incendio, siendo preferible que los trabajadores pase a prestar servicios en otro centro de la empresa a que se extingan o se suspendan los contratos.

Por tanto, la clave está en si los pluses, a pesar de ser rebajados a partir de enero, van a seguir cubriendo todos los gastos de desplazamiento y viajes de los trabajadores. Es decir, si dichos pluses, a pesar de ser inferiores a partir de enero, cubren los gastos ocasionados, el trabajador deberá acatar las órdenes del empresario, so pena de sanción, incluso de despido disciplinario.

Por el contrario, si la rebaja de la cuantía de dichos pluses no permite al trabajador contar con los medios necesarios para el desplazamiento, el despido podría ser improcedente.

En este sentido, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Tenerife, de fecha 16 de enero de 2003, consideró correcta la negativa del trabajador al desplazamiento al extranjero cuando la empresa no le entregó compensación económica alguna por los gastos.

En el mismo sentido, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, de fecha 27 de marzo de 2002, que establece lo siguiente:

“cuando la orden de desplazamiento no consignaba una cobertura previa de gastos, porque aunque la orden de desplazamiento es por sí misma ejecutiva para el trabajador no exime al empresario, que previamente cumpla, con la obligación que le impone el artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores de abonar los gastos de viaje y dietas, sin que pueda exigirse al trabajador que los anticipe”.

En vuestro caso, el convenio es clarísimo estableciendo la orden de desplazamiento, y asimismo, la jurisprudencia también recoge supuestos de desobediencia en casos de desplazamiento. Por ello, entendemos que no hay duda, si no obedecen, habiendo la empresa abonado los gastos del desplazamiento se les podrá sancionar, incluso con el despido por indisciplina o desobediencia en el trabajo.

Esperamos haber resuelto su consulta.

Reciba un cordial saludo.

Somos abogados

Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.