Excedencia

Empresa que aplica el convenio estatal de residencias de la tercera edad "atención a las personas dependientes y desarrollo de la promoxión de la autonomía persona".

Además de aplicar en convenio tienen un acuerde empresa con algunas mejoras. En el caso de las excedencias voluntarias el acuerdo dice "Se podrá optar a la excedencia voluntaria siempre que haya trabajado los dos años anteriores, reservándose el puesto de trabajo durante 18 meses".

Es algo tan inconcreto lo definido que ahora se plantean muchas dudas:

- si una persona ha disfrutado de una excedencia de 4 meses (por ejemplo) ¿puede volver a pedir otra o prorrogar la existente?¿tendría derecho a la reserva del puesto de trabajo?

Entiendo que si pide otra ya no cumple el requisito de haber trabajado los dos años anteriores, por lo que se puede pedir la excedencia pero sin la reserva del puesto de trabajo.

¿Que posibles interpretaciones veis en este caso?

 27/11/2017 usuario1272

Respuesta de despacho:

 28/11/2017 despacho1
Buenos días:

En relación con su consulta, en primer lugar debemos acudir a la regulación del Estatuto de los Trabajadores sobre la cuestión, que en su art.46 establece:
1. La excedencia podrá ser voluntaria o forzosa. La forzosa, que dará derecho a la conservación del puesto y al cómputo de la antigüedad de su vigencia, se concederá por la designación o elección para un cargo público que imposibilite la asistencia al trabajo. El reingreso deberá ser solicitado dentro del mes siguiente al cese en el cargo público.

2. El trabajador con al menos una antigüedad en la empresa de un año tiene derecho a que se le reconozca la posibilidad de situarse en excedencia voluntaria por un plazo no menor a cuatro meses y no mayor a cinco años. Este derecho solo podrá ser ejercitado otra vez por el mismo trabajador si han transcurrido cuatro años desde el final de la anterior excedencia voluntaria.

[…]

5. El trabajador en excedencia voluntaria conserva solo un derecho preferente al reingreso en las vacantes de igual o similar categoría a la suya que hubiera o se produjeran en la empresa.

6. La situación de excedencia podrá extenderse a otros supuestos colectivamente acordados, con el régimen y los efectos que allí se prevean.

De acuerdo con esta regulación general del Estatuto de los Trabajadores, los trabajadores con un año de antigüedad en la empresas tienen derecho a una excedencia de 4 meses a 5 años, pudiéndose disfrutar nuevamente por el trabajador de una excedencia transcurridos 4 años desde el final de la anterior. Solo da derecho preferente al reingreso en vacantes de igual o similar categoría.

De acuerdo con la regulación del Convenio, en su art. 56 sobre las excedencias voluntarias se establece:

El personal que acredite al menos 1 año de antigüedad en la empresa, podrá solicitar una excedencia voluntaria por un período no inferior a 4 meses ni superior a 5 años.

La excedencia se entenderá concedida sin derecho a retribución alguna y dicho período no computará a efectos de antigüedad.

Dicha excedencia se solicitará siempre por escrito con una antelación de al menos 30 días a la fecha de su inicio, a no ser por casos demostrables de urgente necesidad, debiendo recibir contestación, asimismo escrita, por parte de la empresa, en el plazo de cinco días. Antes de finalizar la misma y con una antelación de al menos 30 días antes de su finalización, deberá solicitar por escrito su ingreso.

El personal en situación de excedencia tendrá únicamente un derecho preferencial al ingreso en su categoría o similar si, tras su solicitud de reingreso, existiera alguna vacante en la misma. En caso contrario, se hallará en situación de derecho expectante.

Si al finalizar la misma o durante su vigencia, desea incorporarse al trabajo y no existen vacantes en su categoría, pero sí en una inferior, el trabajador o la trabajadora podrán incorporarse a esta última, con las condiciones de esta categoría inferior, para poder acceder a su propia categoría en el momento en que se produzca la primera posibilidad.

En ningún caso, salvo concesión concreta al respecto, podrá solicitar excedencia para incorporarse a prestar sus servicios en entidades similares a las comprendidas por este convenio.

El personal acogido a una excedencia voluntaria no podrá optar a una nueva hasta transcurrido 2 años de trabajo efectivo, después de agotada la anterior.

De esta manera, la regulación convencional recoge prácticamente la misma regulación que la del ET: podrán acogerse a la excedencia voluntaria aquellos trabajadores con un año de antigüedad en la empresa, de 4 meses a 5 años, guardando un derecho preferente de ingresos en vacantes de igual o similar categoría, con la única diferencia de que se puede optar a una nueva excedencia transcurridos dos años de trabajo efectivo desde la finalización de la anterior (en el ET son 4 años).

De acuerdo con las mejoras empresariales en relación con la excedencia voluntaria se establece:

"Se podrá optar a la excedencia voluntaria siempre que haya trabajado los dos años anteriores, reservándose el puesto de trabajo durante 18 meses".

De esta manera, aquellas cuestiones que no sean reguladas por el acuerdo de empresa, serán completadas por la regulación convencional y todas ellas a su vez, deberán respetar el contenido mínimo y necesario del Estatuto de los Trabajadores.

Respecto a si puede prorrogar la excedencia existente, el Tribunal Supremo señala que la concesión de la prórroga no es un derecho del trabajador, pudiendo la empresa denegarla, tal y como lo señala en su sentencia de 20 junio 2011, entre otras:
La citada sentencia, invocando la dictada por esta Sala de 11 de diciembre de 2003, recurso 43/03 , señala: "Por ello también ahora, por evidentes razones de seguridad jurídica hemos de concluir que no existe el derecho a la prórroga de la excedencia voluntaria concedida, tal y como afirma el Ministerio Fiscal en su informe, puesto que -se dice literalmente en nuestra sentencia- "la excedencia voluntaria constituye un supuesto atípico de suspensión del contrato de trabajo que, al igual que los demás supuestos de suspensión reflejados en el art. 45 ET constituye una alteración de la normalidad laboral y como tal alteración exige que las normas que regulan su ejercicio sean interpretadas en su estricto sentido. En concreto el art. 46.2 ET está reconociendo el derecho de los trabajadores con al menos una antigüedad en la empresa de un año a pasar a tal situación por un período opcional de entre dos y cinco años, aceptando que este derecho pueda ser ejercitado tan solo otra vez cuando hayan transcurrido cuatro años desde el final de la anterior excedencia.

Los términos en que el legislador se expresa en dicho precepto legal están reconociendo al trabajador el derecho a una excedencia cuyo período es de libre elección por él, pero no permiten aceptar que una vez elegido dicho período pueda ser alterado de forma unilateral por el propio trabajador. En efecto, el hecho de que el legislador haya aceptado la posibilidad de que la excedencia pueda alcanzar una duración de entre dos y cinco años supone reconocer al trabajador un derecho a suspender su relación laboral con la empresa en función de sus intereses personales, laborales o familiares, pero no lleva implícito el que esa adecuación de sus intereses se haga sin tener en cuenta para nada los intereses de la empresa, pues, ésta, una vez concedida la excedencia por el período solicitado tiene derecho a poder organizar sus propios intereses en función del período por el que el trabajador optó, y ese derecho quebraría si tuviera que someterse a variaciones ulteriores unilateralmente decididas por el trabajador excedente.

Aceptar la posibilidad de que un trabajador en excedencia pueda solicitar una prórroga de la ya concedida con anterioridad equivale materialmente a aceptar la posibilidad de obtener una nueva excedencia aunque formalmente aparezca como una continuación de la primera, y ello no parece compatible con las previsiones legales si se tiene en cuenta, como antes se ha dicho, la excepcionalidad de que en un contrato sinalagmático se acepte la posibilidad de su suspensión por la voluntad exclusiva e injustificada de una de las partes.".

Aplicando la anterior doctrina al supuesto ahora examinado, procede la estimación del recurso formulado. No empece la anterior conclusión el hecho de que la empresa en dos ocasiones anteriores le hubiera concedido la prórroga de la excedencia por el solicitada ya que tal decisión unilateral de la empresa, por si sola, no genera derecho alguno pues no tiene naturaleza de condición mas beneficiosa ni supone un pacto de la empresa con el trabajador. Es, en definitiva, un acto de mera liberalidad de la empleadora que se agota en el acto mismo de concesión de cada una de las dos prórrogas pero que no se proyecta hacia el futuro y, por tanto, no genera derecho alguno a que al trabajador le sean concedidas las prórrogas que vaya solicitando hasta agotar el periodo máximo de excedencia.
Por todo ello, en vuestro caso, respondiendo a las preguntas planteadas, y de acuerdo al convenio, al pacto y de acuerdo a la jurisprudencia indicada las conclusiones son las siguientes:
  • En este caso, el trabajador puede prorrogar la excedencia dentro de los límites convencionales hasta los 5 años, de acuerdo con el artículo 56 del convenio. Sin embargo, el Tribunal Supremo señala que la concesión de la prórroga no es un derecho del trabajador, pudiendo la empresa denegarla, por lo que, la única posibilidad de prórroga es mediante acuerdo. Si la empresa la deniega, no hay prórroga.
  • En el caso de que no solicite una prórroga (o la solicite, y esta sea denegada) y finalice su excedencia, no podrá solicitar una nueva, hasta transcurridos 2 años de trabajo efectivo desde la reincorporación de la anterior excedencia.
  • El trabajador excedente de 4 meses, a su reincorporación, deberá ser incorporado en el mismo puesto, al tener derecho a reserva del puesto de trabajo de acuerdo al pacto privado.
En todo caso, recordar que esta regulación no es aplicable a otras excedencias del tipo cuidado de hijos, familiar, etc.

Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

Somos abogados

Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Es Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra
José Ángel Brugos Larumbe
José Ángel Brugos Larumbe
Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra
Juncal Fernández
Juncal Fernández
Es Graduada en Derecho por la Universidad de Navarra y realizó el Máster de Acceso a la Abogacía por la UNED