Empleada Hogar Tareas Escalera De Comunidad

En una comunidad de vecinos hay un vecino que tiene contratada una empleada del hogar.

1.¿Le puede encargar a su empleada del hogar que realice tareas de limpieza de la escalera de TODO el edificio ? ¿ sólo puede dedicarse a tareas del HOGAR o tambien puede extrapolarse y poder realizar en un sentido amplio tareas vinculadas como las de limpieza de toda la escalera, beneficiandose por ello el resto de vecinos ?

2.¿O se puede considerar que es un fraude dado que seria como una cesión de trabajadores a la comunidad?

Gracias

 08/07/2019  usuario1077
Respuesta del usuario

¿ En el supuesto que cada semana cada vecino haga la limpieza de la escalera del bloque cambiaria algo ? Es decir, una semana el vecino del 1A limpia la escalera, la semana siguiente el vecino 1B y así todos los vecinos. Si el vecino del 1A tiene una empleada del hogar , ¿le puede pedir en este específico caso que haga la limpieza de toda la escalera? ¿ cambia algo respecto de lo planteado anteriormente? gracias

 09/07/2019  usuario1077

Respuesta de despacho:

 09/07/2019  despacho1
Buenos días,

La relación laboral del servicio del hogar se encuentra regulada por el Real Decreto 1620/2011, de 14 de noviembre, por el que se regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, en cuyo art. 1 establece:
1. Este real decreto tiene por objeto regular la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar de acuerdo con el artículo 2.1.b) de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, Texto Refundido aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo.
2. Se considera relación laboral especial del servicio del hogar familiar la que conciertan el titular del mismo, como empleador, y el empleado que, dependientemente y por cuenta de aquél, presta servicios retribuidos en el ámbito del hogar familiar.
3. A los efectos de esta relación laboral especial, se considerará empleador al titular del hogar familiar, ya lo sea efectivamente o como simple titular del domicilio o lugar de residencia en el que se presten los servicios domésticos. Cuando esta prestación de servicios se realice para dos o más personas que, sin constituir una familia ni una persona jurídica, convivan en la misma vivienda, asumirá la condición de titular del hogar familiar la persona que ostente la titularidad de la vivienda que habite o aquella que asuma la representación de tales personas, que podrá recaer de forma sucesiva en cada una de ellas.
4. El objeto de esta relación laboral especial son los servicios o actividades prestados para el hogar familiar, pudiendo revestir cualquiera de las modalidades de las tareas domésticas, así como la dirección o cuidado del hogar en su conjunto o de algunas de sus partes, el cuidado o atención de los miembros de la familia o de las personas que forman parte del ámbito doméstico o familiar, y otros trabajos que se desarrollen formando parte del conjunto de tareas domésticas, tales como los de guardería, jardinería, conducción de vehículos y otros análogos.

Por su parte, el art. 2 del referido Real Decreto hace referencia a las situaciones que están excluidas de la relación laboral expuesta:

1. No están incluidas en el ámbito de esta relación laboral especial:
(…)
3. Se presumirá la existencia de una única relación laboral de carácter común y, por tanto, no incluida en el ámbito de esta relación laboral de carácter especial, la relación del titular de un hogar familiar con un trabajador que, además de prestar servicios domésticos en aquél, deba realizar, con cualquier periodicidad, otros servicios ajenos al hogar familiar en actividades o empresas de cualquier carácter del empleador. Dicha presunción se entenderá salvo prueba en contrario mediante la que se acredite que la realización de estos servicios no domésticos tiene un carácter marginal o esporádico con respecto al servicio puramente doméstico.

A la vista de esta regulación, se puede decir que cuando una persona preste servicios ajenos al hogar familiar se entenderá que su relación laboral no es de carácter especial, sino común, a lo que se le aplicará el convenio estatal de limpieza. No obstante, esta presunción admite prueba en contrario, con lo que si se prueba que la realización de dichos servicios es excepcional se seguirá manteniendo una relación laboral de carácter especial.
Respecto a esta diferenciación también se ha pronunciado la jurisprudencia. A modo de ejemplo, procede citar la STSJ del País Vasco 1641/2015, de 22 de septiembre de 2015, en la que se aprecian dos elementos diferenciadores, el objetivo y el subjetivo:

En la anterior tesitura de delimitación del contrato especial, debemos distinguir dos planos: por un lado, aquel que afecta al elemento objetivo, y que abunda en el contenido de la prestación de servicios que se realiza por la empleada; y, por otro, el ámbito subjetivo que afecta y se relaciona con el espacial o físico donde se prestan los servicios. (…)

Es el segundo elemento, plano o ámbito que hemos definitivo (subjetivo/espacial/formal), el que muestra la peculiaridad específica de la contratación del servicio del hogar familiar. Claramente se observa que este elemento se subdivide en el característico circunstancial (espacio o lugar en que se lleva a cabo el servicio) y el subjetivo, que se expande en el tipo de relación o vinculación personal que se mantiene en el ámbito donde se lleva a cabo la prestación de servicios. Y ya se observa claramente que el elemento del " hogar familiar " es el eje sobre el que gravitan todas las coyunturas específicas de esta contratación: personas y lugar. (…)Este elemento característico ya fue inicialmente motivo de que esta relación fuese excluida del ámbito del contrato de trabajo (TS 27-5-81 (RJ 1981, 2362), por considerarse que el vínculo que se creaba en la " casa " suponía una relación entre personas, característica propia, al invadirse la intimidad familiar, de la esfera de los sujetos del hogar y ello implicaba que se tratase de una prestación sometida a un régimen ajeno al propio del contrato de trabajo.

En la actualidad se sigue manteniendo esta nota característica (TS 21-10-08 (RJ 2008, 5662) , recurso 4143/07 ), siendo ese ámbito íntimo, personal y confidencial en el que se desarrollan los servicios el que determina la opción legislativa de excluir este contrato del Régimen General del que afecta al trabajo ordinario.
De esta forma, para considerar que una persona se encuentra bajo la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar, resulta vital tanto el espacio físico donde se realiza (hogar familiar) como para quién se presta el servicio (vinculación personal con el empleador a través del hogar familiar).
En la misma sentencia, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco acaba desestimando que exista una relación laboral de carácter especial, en tanto que el elemento espacial y el subjetivo no se ven cumplido:

Pero, sin embargo, es en el elemento subjetivo y en la circunstancia espacial donde nos separamos de la anterior conclusión. Partiremos de que existen zonas difusas, grises o confusas entre los distintos contratos de prestación de aportación de fuerza de trabajo. En todos subyace en elemento de la actividad laboral, pero en su desarrollo pueden confluir elementos de confusión. En este caso, el lugar donde se lleva a cabo la actividad puede perfectamente también encuadrarse dentro de un hogar familiar, pues se trata de varios pisos unidos que requieren esas necesidades que cualquier domicilio particular puede requerir. Ahora bien, si atendemos tanto a la extensión del lugar como a la organización del servicio veremos que se introducen elementos distorsionadores del hogar doméstico. Por un lado, son varios pisos unidos que facultan distintos elementos comunes impropios de un hogar familiar (biblioteca, comedor social, etc). De otro lado, la misma organización que parece existir dentro del lugar implica que sean hasta seis las empleadas que atienden permanentemente la residencia". Estas notas ya nos separan de ese contrato del servicio del hogar, pues este se caracteriza por ese ámbito reducido que facilita al empleador una relación más personal o informal que la que se provoca en el contrato ordinario, y que no encaja bien con la situación de catorce residentes desvinculados, varios pisos unidos, servicios comunes, y una organización entre seis empleadas.

Es, sin embargo, el elemento subjetivo el que sí que excluye ostensiblemente el servicio especial que se intenta formalizar por la demandada. Así es: el empleador doméstico, antiguo " amo de casa ", es el empresario en la relación especial, y su especialidad radica en ser titular, al menos desde la proyección normal, de ese lugar donde se desarrolla la relación del servicio. A su vez, la prestación se desarrolla en confluencia con un ámbito personal, en una relación de mayor o menor alcance pero que incide sobre zonas y lugares de desarrollo íntimo de la persona, individual, plural o familiar. Esta característica de ubicación de la relación se vincula necesariamente con el trato personal, y afecta a personas específicas, siendo esta su característica.
Con todo lo anterior, es necesario concluir que la limpieza de elementos comunes de un edificio, y que son impropios de un hogar familiar, excluyen el cumplimiento del requisito subjetivo y espacial de la relación laboral de carácter especial, en tanto que el titular del espacio no es el dueño del hogar familiar, si no la comunidad de vecinos, y que, además, dado que lo que se pretende es la limpieza de la escalera de todo el edificio, se está ante un elemento común del mismo y ajeno a un hogar familiar.
Ahora bien, como se ha dicho antes, el propio Real Decreto regulador de la relación especial del servicio del hogar permite que se realicen estas tareas impropias, siempre y cuando estas sean de carácter marginal o esporádico. En lo que respecta a la jurisprudencia, a título de ejemplo se cita la STSJ de Cataluña 122/2017, de 13 de enero de 2017, en la que se estima que las tareas no domésticas tenían carácter marginal o esporádico:

La sentencia tras analizar suficientemente la prueba practicada llegar a la conclusión de que nos encontramos ante un supuesto de relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar. Alcanza tal conclusión tras admitir que en algunas ocasiones la demandante, que fue contratada como empleada del hogar para el cuidado de una anciana, realizó tareas no domésticas, si bien dichas ocasiones fueron completamente esporádicas y no periódicas, con carácter marginal en el conjunto de la relación laboral y que constituyen la excepción que admite el artículo 2.3 del Real Decreto 1620/2011, del 14 de noviembre, por el que el que se regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar.

El escrito de recurso viene precisamente a insistir en las previsiones del citado artículo 2.3 que literalmente establece que " se presumirá la existencia de una única relación laboral de carácter común y, por tanto, no incluida en el ámbito de esta relación laboral de carácter especial, la relación del titular de un hogar familiar con un trabajador que, además de prestar servicios domésticos en aquél, deba realizar, con cualquier periodicidad, otros servicios ajenos al hogar familiar en actividades o empresas de cualquier carácter del empleador. Dicha presunción se entenderá salvo prueba en contrario mediante la que se acredite que la realización de estos servicios no domésticos tiene un carácter marginal o esporádico con respecto al servicio puramente doméstico". Viene a hacer argumentaciones en el sentido de que recogió platos al restaurante en dos o tres ocasiones, también en el mismo número hubo de atender a clientes del turismo rural cuando no estaba presente la cabeza de familia, atendió un par de llamadas, etc., y todo ello a lo largo de no más de nueve meses.
Por tanto, si la realización de tareas no domésticas pudiera tener un carácter marginal o esporádico, la relación laboral de carácter especial podría quedar salvaguardada. No obstante, atendiendo a las circunstancias del caso, no parece que la limpieza de la escalera de todo el edificio pueda encajar dentro de este carácter excepcional o marginal, pues se trata de una tarea que se debe realizar con periodicidad y de manera continua en el tiempo.
En conclusión:
  • Los servicios ajenos al hogar familiar se encuentran expresamente excluidos de la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar.
  • La acreditación de la relación laboral especial se encuentra supeditada al cumplimiento de varios requisitos, entre ellos el subjetivo y espacial, que hace referencia a la prestación de servicios dentro del hogar familiar y para el titular del mismo.
  • Existe la posibilidad de salvaguardar dicha relación especial a pesar de la realización de tareas no domésticas, siempre y cuando estas tengan carácter esporádico y marginal.
  • Atendiendo a las circunstancias vuestro caso concreto, entendemos que la limpieza de la escalera de todo el edificio se encuentra totalmente excluida de esta relación laboral, en tanto que no encaja dentro de los requisitos subjetivos y espaciales exigidos por la jurisprudencia. Además, la prueba de su realización de carácter esporádico se antoja improbable, por su carácter periódico.
Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.
Respuesta del usuario

¿ En el supuesto que cada semana cada vecino haga la limpieza de la escalera del bloque cambiaria algo ? Es decir, una semana el vecino del 1A limpia la escalera, la semana siguiente el vecino 1B y así todos los vecinos. Si el vecino del 1A tiene una empleada del hogar , ¿le puede pedir en este específico caso que haga la limpieza de toda la escalera? ¿ cambia algo respecto de lo planteado anteriormente? gracias

 09/07/2019  usuario1077

Respuesta de despacho:

 10/07/2019  despacho1
Buenos días.

Como ya apuntábamos, si bien la limpieza la escalera de todo el edificio es una actividad que se encuentra excluida de esta relación laboral de carácter especial, en tanto en cuanto que el titular del espacio no es el dueño del hogar familiar, sino la comunidad de vecinos, y que, además, la escalera del edificio es un elemento ajeno al hogar familiar, es cierto que se vienen admitiendo ciertas tareas impropias realizadas con carácter marginal o esporádico.

Pues, lo cierto es que, para que la realización de servicios no domésticos (limpieza de toda la escalera) tenga un carácter marginal o esporádico con respecto al servicio puramente doméstico realizado por la empleada del hogar, por ende la relación laboral de carácter especial quede salvaguardada, debe llevarse a cabo de manera ocasional o puntual. A modo de ejemplo, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha de 15 de noviembre de 2012:
“En el hecho cuarto se indica que realiza puntualmente alguna labor de limpieza o apoyo sirviendo algún café. Las expresiones "puntualmente", "alguna" o "algún" no hacen referencia a algo permanente, estable, periódico, sino a algo ocasional, esporádico o marginal. Sin que quepa duda sobre el sentido de estas palabras porque todo el extenso razonamiento jurídico de la sentencia va dirigido a argumentar con un exhaustivo examen de la prueba la aplicación a la actora de la relación laboral especial regulada en el RD 1620/2011 y el carácter marginal de las ocupaciones en la confitería, que esta parte sigue negando tajantemente. Prueba de ello son estas expresiones sacadas del primer fundamento jurídico de la sentencia como conclusión a la prueba que analiza: ".... Que la actividad de limpieza que haya podido desarrollar Dª Angelica en la confitería ha tenido un carácter marginal...." O "....comporta que sea de aplicación a la relación laboral de Dª Angelica lo dispuesto en el Real Decreto 1620/2011, de 14 de noviembre....."”.

Por tanto, en el caso de que la empleada del hogar realizara de manera periódica la limpieza de las escaleras cuando le tocara el turno al empleador, entendemos que no nos encontramos ante algo ocasional o marginal, sino ante algo estable y periódico que se va a producir de manera cierta y premeditada.

En todo caso, si la limpieza la realizará 4 o 5 ocasiones al año, sí que podría defenderse el carácter ocasional, sin perjuicio de que, evidentemente en caso de despido o desistimiento de la relación laboral este elemento podrá ser utilizado por el trabajador a la hora de demandar el carácter común de la relación laboral, con las consecuencias inherentes.

Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

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Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.