Convenio Empleados De Fincas Urbanas

Buenos días,

Me gustaría saber  primeramente si en el convenio de empleados de fincas urbanas de Madrid o Estatal, detalla si es obligatorio la subida del IPC anual, siendo en este año 2019 de 1,2% y si se tiene que pagar en concepto de antiguedad el " Quinquenio"?. El portero de la finca, reclama tanto la subida como su quinquenio en el 2019, les adjunto los cálculos de la nomina que le he hecho yo, para que me indiquéis si es correcta, en caso de tener que aplicar estas remuneraciones.


Gracias y saludos


Carmen 

 13/02/2019  usuario2392

Respuesta de despacho:

 14/02/2019  despacho1
Buenos días.
En primer lugar, señalar que el Convenio aplicable en vuestro caso es el convenio colectivo del Sector de Empleados de Fincas Urbanas de la Comunidad de Madrid, cuya vigencia inicial estaba prevista desde 1 de enero de 2001, hasta 31 de diciembre de 2003.

En este Convenio, sólo se preveían actualizaciones salariales para el año 2002 y 2003, no siendo estos incrementos aplicables en los años sucesivos. En este sentido, tanto en el año 2003, como en el año 2004, se suscribieron acuerdos de revisión salarial para el incremento de los salarios establecidos en el Convenio inicial. Sin embargo, ni el propio convenio, ni los sucesivos acuerdos de revisión salarial previeron incrementos salariales para los años sucesivos.

En este sentido, los Tribunales han considerado que, cuando se suscribe un Convenio colectivo, que prevé incrementos salariales limitados a uno o varios años en concreto, no puede exigirse el incremento de los salarios en los años sucesivos, si no median nuevos acuerdos de revisión salarial.

En este sentido la sentencia del Tribunal Supremo de 8 de noviembre de 2016 confirma esta decisión con una explicación muy similar a la anterior:
 
“a).- Que denunciado el Convenio y hasta tanto no se logre acuerdo expreso que lo sustituya, en defecto de pacto en contrario, se mantiene en vigor todo el contenido normativo del anterior, tal como se desprende con claridad del art. 86.3 ET , salvo que en el mismo se disponga otra cosa, pues «[e]s cierto que conforme a la redacción actualmente vigente del art. 86 del  ET[...], el propio convenio Colectivo puede establecer las reglas y soluciones que tenga por conveniente en orden a la vigencia de su contenido normativo durante el período de ultraactividad; y por tanto es totalmente lícito y admisible que un precepto del Convenio disponga que determinadas cláusulas del mismo, a pesar de su contenido normativo, pierdan su vigencia al iniciarse ese período de ultraactividad, es decir una vez finalizado el plazo de vigencia pactada de dicho convenio colectivo. Ahora bien, para que se pueda producir esta pérdida de vigencia de preceptos del convenio colectivo con contenido normativo, es de todo punto necesario que dicho convenio así lo establezca con claridad en alguna de sus disposiciones» (así,  STS 25/01/07. Y con la misma doctrina,  SSTS 18/04/12;  20/06/12; y  29/01/13 -).

b).- Que el régimen salarial pactado en los convenio colectivos tiene carácter normativo y no obligacional (por todas,  SSTS 16/06/08  -;  02/07/09 -; 18/04/12 y  29/01/13).

c).- Que el carácter normativo de las condiciones retributivas y su consiguiente ultraactividad no se pierden aunque sean previsiones de futuro ( SSTS 16/06/08; y 18/04/12)

d).- «Pero de igual manera ... también es evidente que esa ultraactividad es inaplicable respecto de cláusulas de las que inequívocamente se desprenda su pactada limitación temporal, aún a pesar de la previsión contenida en el art. 86.3 in fine respecto de que "en defecto de pacto se mantendrá en vigor el contenido normativo del Convenio ", porque "[l]a vigencia del contenido normativo ... se producirá en los términos que se hubieren establecido en el propio convenio "» (literalmente,  STS 29/01/13).

[…] 4.- Todas estas precisiones jurisprudenciales nos llevan a acoger la infracción denunciada, porque entendemos que la interpretación ofrecida por el TSJ de Andalucía/Granada a la cuestión debatida no se ajusta -efectivamente- a las reglas legales de la exégesis en los negocios jurídicos, siendo así que si bien la previsión del Acuerdo Tercero -en tanto que salarial- tiene indudable cualidad normativa, y precisamente por esta naturaleza bien pudiera haberle alcanzado la ultraactividad pactada en el Acuerdo Cuarto, no lo es menos que la literalidad del pacto Tercero expresa una indudable limitación temporal [«...desde el día 1 de enero de 2004 hasta el 31 de diciembre de 2010...»] cuya prolongación a tiempo posterior, sin convención expresa al respecto, no solamente contradice el indubitado sentido de los términos empleados [«desde ... hasta»], sino que es opuesta a la voluntad limitativa que evidencia la minuciosa regulación de los sucesivos incrementos salariales efectuada en el apartado 5º de ese Acuerdo Cuarto [«a) Se abonará de manera inmediata el 4,1% de subida salarial del año 2004. b) Se abonará para el año 2005 el 2,9% desde el día 1 de enero a cuenta de la subida salarial del IPC más el 0,9. c) En el año 2005 se aplicará una subida lineal de acuerdo con los siguientes tramos:...»], mostrando bien a las claras -a nuestro juicio- la injustificada extralimitación que comporta haber extendido los incrementos pactados a periodos de tiempo diversos de los previstos.”
 
En el mismo sentido también, la sentencia del Tribunal Supremo de 10 de junio de 2009 entiende que sólo hay proceder a las actualizaciones salariales de los años 2005 y 2006, por ser las expresamente pactadas en el Convenio:
 
“El art. 11 del Convenio Colectivo para los trabajadores asalariados de Comisiones Obreras de Asturias (BOPA 9-11-2006), Convenio con plazo de vigencia desde el 1 de enero de 2005 hasta el 31 de diciembre de 2006 y que, según su propio art. 2º, "queda denunciado de forma automática en octubre de 2006 ", dice así: "INCREMENTO SALARIAL: Los salarios de partida se fijan en el Anexo I (salarios a 1-1-05). El incremento salarial aplicable en el presente convenio será el IPCR para cada uno de los sucesivos de vigencia del mismo (2005-2006), más el 0,50%, con efectos de primero de enero de cada año, sin perjuicio de cantidades a cuenta".

[…]2. El recurso debe ser desestimado en atención a las siguientes consideraciones:

[…]b) Pero es que, además, la interpretación literal del precepto en cuestión, según el sentido propio de sus palabras (art. 3  Código Civil )y los términos en los que está redactado, no ofrece lugar a dudas sobre la intención de los negociadores (arts. 1281 a 1289 Código Civil ) porque cuando contempla el incremento anual ( IPC más 0,5%) se refiere con claridad, y exclusivamente, a los años 2005 y 2006: la revisión sólo es aplicable a ese período taxativamente establecido.

c) La disposición convencional no contiene la más mínima alusión a los años posteriores o a que la regla que establece pueda tener cualquier tipo de continuidad indefinida en el tiempo, lo que, por otra parte, parece coincidir con uno de los primordiales contenidos de la negociación colectiva que, como se sabe, normalmente regula materias de índole económica pero referidas al período de vigencia del propio pacto.

d) El fenómeno conocido como "ultractividad" del convenio , en virtud del cual, conforme se deduce del art. 86.3 , una vez denunciado y en defecto de pacto, se mantiene vigente su contenido normativo, tampoco tiene incidencia alguna en el presente litigio porque, aun no siendo necesaria la denuncia expresa en el caso porque ésta ya se pactó de manera automática en el art. 2º del propio convenio , precisamente, la claridad y contundencia de la norma convencional que contempla la eficacia temporal del incremento impiden la aplicación de aquél efecto.

e) La vigencia del contenido normativo del convenio, como así mismo dispone en primer lugar el art. 86.3 del  ET , se producirá en los propios términos establecidos en el pacto y, como vimos, éstos no son otros sino los referidos únicamente a los años 2005 y 2006, por lo que se contravendría la voluntad de las partes negociadoras si, por vía interpretativa, se extendiera la previsión más allá de lo que ellas mismas pactaron.

f) Como en otras ocasiones esta Sala ha tenido oportunidad de recordar (  TS 21-1-2003), los incrementos salariales equivalentes al "aumento del índice del coste de la vida" en los contratos sujetos a convenios prorrogados era una obligación impuesta a los empresarios en la  Ley de Convenios Colectivos 38/1973  pero este precepto quedó derogado por el  Real Decreto Ley 17/1977, de 4 de marzo,  por lo que, a partir de la vigencia de esta última disposición, los salarios, sin perjuicio de los mínimos establecidos legalmente, no experimentan otros incrementos que los que se hubieran pactado por las partes, no existiendo precepto alguno que imponga obligación de revisarlos en relación con el incremento de precios al consumo.”
 
En consecuencia, al no prever el Convenio el incremento del salario conforme al IPC no existe obligación de aplicar este incremento al salario del empleado.

En relación con la antigüedad, concretamente con el quinquenio, el mismo Convenio colectivo del sector de empleados de fincas urbanas de la Comunidad de Madrid, determina en su artículo 48, el derecho del trabajador a percibir un aumento de su salario por cada cinco años de servicio en la misma empresa, con un máximo de 8 quinquenios:
 
Artículo 48. Antigüedad

1. Los empleados de fincas urbanas disfrutarán, como complemento personal de antigüedad, de un aumento periódico por cada cinco años de servicio en la misma empresa, con un máximo de ocho quinquenios.
2. El módulo para el cálculo y abono de complemento personal de antigüedad será el último salario base inicial percibido por el trabajador, más los incrementos y complementos salariales, sirviendo dicho módulo no sólo para el cálculo de quinquenios de nuevo vencimiento, sino también para el de los quinquenios ya vencidos.
3. La cuantía del complemento personal de antigüedad será del 3 por 100 del módulo establecido en el apartado anterior.
4. La fecha inicial del cómputo de la antigüedad será la de ingreso del trabajador en la empresa.
5. El importe de cada quinquenio comenzará a devengarse a partir del día primero del mes en que se cumpla el quinquenio.”
 
Por tanto, habrá de abonar al trabajador un complemento de antigüedad consistente en un 3% del conjunto de sus retribuciones, por cada cinco años de servicio en la empresa, que empezará a devengarse, el mes siguiente a que se cumpla el quinquenio.

En definitiva:
  • El trabajador no tiene derecho a que se le incremente el salario conforme al IPC, en la medida en que el Convenio no establece tal obligación.
  • El trabajador sí tiene derecho a percibir el complemento de antigüedad por el cumplimiento de un quinquenio prestando servicios para la empresa.

Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

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Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.