Computo Antigüedad En La Empresa

Buenos días

Tenemos la siguiente cuestión en el despacho y queriamos consultar con vosotros

Se trata de una reclamación de antigüedad de dos trabajadoras A y B

Esta trabajadoras estuvieron en la empresas 1 desde el 20/07/09 y 04/09/09  eso es cierto y así aparece en sui vida laboral con contratos que van desde un 510, 402 y 502 existen fechas de baja, desempleo etc etc.

Esta empresa desaparece y en un principio puede ser que existiera alguna subrogación del personal a la empresa 2 ( qué es la actual) , pero ese dato no lo tenemos ni sabemos si con estas trabajadoras se hizo esa subrogación, por la vida laboral no lo obtenemos.

Es cierto que existe un alta y un contrato nuevo con fecha 01/01/2010, que es cuando empieza la empresa 2 a ejercer su actividad.

Con estos datos, nuestro criterio es que su antigüedad es la del 01/01/2010, ya se observamos que anteriormente han existido espacios de tiempo entre contratos, prestaciones por desempleo, vacaciones retribuidas no disfrutadas, etc etc.

En la trabajadora A observamos un corte desde el 31/07/2009, fecha de baja del contrato 510, hasta el 04/09/2009 fecha de alta con un contrato 402, dándose de baja el 04/12/2009 y posteriormente un alta en la empresa 2 con fecha 01/01/2010.

Con la trabajadora B una baja el 04/12/2009 dándose de alta inicial en la empresa 2 el 01/01/2010.

Como os he comentado, no tenemos documentación fehaciente del subrogación.


Con el fín de dar una respuesta a la empresa, es por lo que pido vuestros comentarios, queremos pasarle un informe con la respuesta a esta reclamación.

Adjuntamos documentación 

Muchas  gracias


 07/02/2019  usuario43

Respuesta de despacho:

 08/02/2019  despacho1
Buenos días.
 
En relación con la cuestión planteada, entendemos que la viabilidad o no de la reclamación de las empleadas, dependerá principalmente de dos circunstancias:
 
  • La posibilidad de apreciar que hubiera existido una sucesión de empresa, y en consecuencia la obligación de la nueva empresa de respetar la antigüedad que las empleadas tuvieran reconocida.
  • Si las rupturas temporales habidas en los contratos son suficientes para entender interrumpida la antigüedad de las trabajadoras.
 
Sobre la primera circunstancia, la obligación de reconocer la antigüedad desde el inicio de su relación laboral con la empresa 1, nacería de la obligación de subrogar a las empleadas por parte de la empresa 2, siempre que pudiera apreciarse la existencia de la sucesión de empresa entre una y otra entidad.
 
Para ello, de conformidad con lo establecido en el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, habría sido necesario que se hubiera producido la transmisión de un conjunto de medios materiales y personales, que integrasen una unidad productiva autónoma, susceptible de explotación, en cuyo caso, la empresa 2, vendría obligada a respetar las condiciones que las trabajadoras tuvieran reconocidas en la empresa 1, entre ellas la antigüedad:
 
1. El cambio de titularidad de una empresa, de un centro de trabajo o de una unidad productiva autónoma no extinguirá por sí mismo la relación laboral, quedando el nuevo empresario subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior, incluyendo los compromisos de pensiones, en los términos previstos en su normativa específica, y, en general, cuantas obligaciones en materia de protección social complementaria hubiere adquirido el cedente.
 
Un claro ejemplo de sucesión de empresa se produce, cuando la empresa compradora, sigue realizando la misma actividad que su antecesora, en las mismas instalaciones y con los mismos medios materiales y personales, es decir, el traspaso de negocio. Sin embargo, no sólo en esos supuestos se aprecia la sucesión de empresa, y por tanto la obligación de subrogar a los trabajadores respetando sus condiciones laborales, sino en aquellos supuestos en que las circunstancias del caso encajan en el contenido del transcrito artículo 44 ET. En este sentido se pronuncia el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 15 de noviembre de 2012:
 
“La sentencia del Tribunal Supremo de 25 de febrero de 2002 , en interpretación de dicho precepto, señala que "la doctrina de esta Sala ha mantenido de forma reiterada que para poder hablar de sucesión empresarial y opere el artículo 44.1 del Estatuto de los Trabajadores se exige que se haya producido la transmisión de un conjunto organizado de medios materiales y humanos que permita la continuidad de la actividad empresarial, sin que la mera transmisión de activos que no constituyan un conjunto organizado susceptible de posibilitar la continuidad de la empresa, sea suficiente para considerar que estamos en presencia de un supuesto de sucesión empresarial ( SSTS de 23 de septiembre de 1997 y 15 de abril de 1999 ). En la primera de ellas se resume la doctrina de la Sala en cuanto a las exigencias del artículo 44 ET en el siguiente sentido: «La consideración conjunta o armónica de los distintos preceptos que integran la norma sobre sucesión de empresa - artículo 44 del ET , artículos 49.1.g. y 51.11 de la propia Ley, y disposiciones concordantes de la Directiva comunitaria 77/187 de 14 de febrero de 1977- permite afirmar que el supuesto de hecho de la misma está integrado por dos requisitos constitutivos. El primero de ellos es el cambio de titularidad de la empresa o al menos de elementos significativos del activo de la misma (un centro de trabajo o una unidad productiva autónoma, en la dicción del artículo 44ET ). Este cambio de titularidad puede haberse producido en virtud de un acto "inter vivos" de cesión o transmisión entre el empresario anterior (cedente) y el empresario nuevo (cesionario), o puede también haberse producido por la transmisión "mortis causa" de la empresa o de una parte significativa de la misma. Así se deduce de los términos del propio artículo 44ET , y de la cláusula "sin perjuicio" del artículo 49.1.g. ET . El segundo requisito constitutivo del supuesto legal de sucesión de empresa es que los elementos cedidos o transmitidos del activo de la empresa constituyan una unidad de producción susceptible de explotación o gestión separada. No basta la simple transmisión de bienes o elementos patrimoniales sino que estos han de constituir un soporte económico bastante para mantener en vida la actividad empresarial precedente. El artículo 51.11ET habla al respecto de elementos necesarios y por sí mismos suficientes para continuar la actividad empresarial».
 
También ha puesto de relieve la jurisprudencia que el cambio de titularidad es un concepto de gran amplitud que comprende, no solo las figuras de la cesión, venta o traspaso del negocio , sino también cualquier negocio jurídico de transmisión directa o indirecta, incluso las transmisiones aparentes o encubiertas en virtud de las cuales se sigue desarrollando la misma actividad aunque bajo forma y apariencia distinta. Así por ejemplo en el caso de los grupos de empresas en los que sin un auténtico cambio subjetivo de la titularidad se crea un grupo con una relación vertical de dominación y un sistema de gobierno unitario, cuya funcionalidad en el plano económico se traduce en una mera transferencia de responsabilidades de gestión empresarial a la nueva sociedad con disminución importante del activo empresarial afectado a la empresa transferida y que en los supuestos de utilización abusiva de la personalidad jurídica, no cabe limitarse a la constatación de la constitución formal de la sociedad y a la asunción por esta de una posición empresarial, sino que es preciso entrar en la realidad subyacente tras la personificación para evitar que a través de la misma pueda realizarse una actuación fraudulenta en perjuicio de terceros ( SSTS de 27 de marzo de 1989 y de 24 de octubre de 1994 ).”
 
En segundo lugar, y en relación con los períodos de interrupción de la relación laboral, los Tribunales, vienen aplicando la denominada teoría de la unidad esencial del vínculo contractual, por la que se considera que determinadas interrupciones de la relación laboral, no tienen entidad suficiente como para interrumpir el cómputo de la antigüedad. En este sentido, el Tribunal Supremo en sentencia de 15 de mayo de 2015, consideraba que una interrupción de 45 días no podía afectar al vínculo contractual, reconociendo la antigüedad del trabajador desde la fecha de inicio del primer contrato temporal:
 
“Sin necesidad de grandes argumentaciones es claro que la contradicción en sentido legal ha de declararse existente, pues en ambos supuestos se ventila análoga cuestión en relación a la necesidad de determinar si ha existido o no unidad esencial del vínculo , pues en la secuencia contractual en la sentencia recurrida hubo una interrupción de 45 días correspondientes a la percepción de prestaciones por desempleo y se declara la ruptura de la unidad esencial del vínculo , y en la de contraste con una interrupción superior (75 días), se alcanza solución diversa, como también aprecia el Ministerio Fiscal.
 
[…]La aplicación de la doctrina sobre la " unidad esencial del vínculo laboral" al caso de autos conlleva la estimación del recurso. Aquí se trata de una interrupción de 45 días, en la que el recurrente percibió prestaciones de desempleo, que, dado el tiempo anterior de antigüedad, desde 6/05/1996, y el posterior a esa interrupción hasta el 11 de agosto de 2012, fecha en que se resuelve el ERE (conforme al hecho probado segundo), no es significativo para entender que se produjo dicha ruptura.”
 
En el mismo sentido, el Tribunal Supremo en sentencia de 23 de febrero de 2016, afirmaba que la interrupción de 69 días tampoco extinguía el nexo de antigüedad:
 
“2º.- Entre las partes se han suscrito los siguientes contratos de trabajo.
 
- De 14-11-05 a 13-8-06 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual.
 
- De 11-09-06 a 10-6-07 para Borja , mediante contrato eventual.
 
- De 11-06-07 a 31-7-07 para Borja , mediante contrato eventual.
 
- De 1-08-07 a 12-03-09 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual convertido en indefinido.
 
- Del 13-3-09 al 20-5-09 percibió prestaciones por desempleo-Extinción ( 69 días).
 
- De 21-05-09 a 12-6-09 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual.
 
- De 17-06-09 a 21-8-09 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual.
 
- De 25-08-09 a 18-12-09 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual.
 
- De 23-12-09 a 20-5-10 para ADESVAL, S.L, mediante contrato eventual.
 
- De 3-06-10 a 20-7-12 para ADESVAL, S.L, mediante contrato indefinido
[…]
 
1. Por ello coincidimos con la opinión del Ministerio Fiscal y entendemos que el recurso debe ser estimado y la sentencia recurrida casada y anulada. Resolviendo el debate suscitado en suplicación, debemos estimar el recurso de dicha clase y revocar en parte la sentencia del Juzgado de instancia en el sentido de condenar a la empresa a que, en caso de optar por la indemnización, la misma se compute teniendo en cuenta la prestación de servicios desde el 14 de noviembre de 2005, manteniendo los restantes pronunciamientos del fallo.”
 
En síntesis, entendemos que:
 
  • En vuestro caso, las interrupciones del vínculo contractual difícilmente podrán ser consideradas suficientes para interrumpir la unidad del vínculo contractual, habida cuenta de que la mayor interrupción es de 1 mes y 4 días.
  • Asimismo, respecto de la existencia o no de sucesión, la apreciación de la existencia de ésta, dependerá de las circunstancias en que haya acontecido el cese de la actividad de la primera empresa, y el inicio de la actividad de la segunda. Para ello se valorarán circunstancias, como la actividad que desarrollaba la primera empresa y la que desarrolla la segunda, si se transmitieron las instalaciones y medios con lo que la primera desarrollaba la actividad, así como si la segunda empresa presta servicios con toda o parte de la plantilla de la primera.

Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

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Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.