Cesión De Trabajadores Entre Empresas Del Grupo

Buenos días,

Somos un grupo de empresas y necesitamos que dos trabajadores de la empresa A temporalmente realicen sus tareas para otra empresa del grupo, empresa B. Las dos empresas están en la misma ubicación. La empresa A tiene comité de empresa y condiciones laborales más beneficiosas que la empresa B y les vamos a respetar las condiciones que tienen. 

Ante está situación, cómo debemos proceder? Tenemos que hacer algún tipo de acuerdo? Hay que informar al comité de las causas por las que se ha tomado la decisión o no es necesario? En caso de tener un accidente de trabajo, puede tener consecuencias para la empresa?

Gracias,

Un saludo

 10/09/2019 usuario257

Respuesta de despacho:

 11/09/2019 despacho1
Buenos días.
 
En relación con la cuestión planteada, lo recomendable en este tipo de situaciones es, establecer un protocolo de circulación interna, para los trabajadores pertenecientes a cualquiera de las empresas del Grupo, que pueda utilizarse cuando concurran motivos organizativos, técnicos o de producción, de conformidad con lo establecido en el artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores, en que se regula el poder organizativo del empresario.
 
Por otro lado, los propios Tribunales reconocen la posibilidad de que los trabajadores circulen entre empresas del mismo grupo de forma lícita, salvo en aquellos supuestos que esa circulación tenga como finalidad eludir responsabilidades a nivel empresarial. En este sentido, a modo de ejemplo, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra de 26 de octubre de 2017:
 
“Para sostener tal aserto en el recurso se cita la  STSJ de Castilla-León con sede en Valladolid de fecha 07/10/2015, resolución en la que se hace referencia a la STS de 16/11/1990 en donde, en esencia, se establece que salvo en supuestos especiales debidamente acreditados, los fenómenos de circulación de trabajadores dentro de un grupo empresarial , responden a necesidades técnicas y organizativas derivadas de la división del trabajo en las empresas del grupo, que no suelen perseguir la finalidad de crear un mecanismo interpositorio en el contrato de trabajo para ocultar al empresario real.
 
De esta forma, la parte que interpone este recurso considera que los fenómenos expuestos (circulación de trabajadores entre empresas del grupo) deben considerarse, en principio, lícitos siempre que se establezcan las necesarias garantías para el trabajador. Así, si no hay una finalidad fraudulenta, o se limitan los derechos del empleado, no puede hablarse de cesión ilegal de trabajadores.”

Asimismo, esta misma sentencia determina que, la circulación de empleados entre empresas del Grupo entra en el propio poder de dirección del empresario, por lo que sólo se apreciará que existe un supuesto fraudulento, cuando con la circulación se pretenda eludir responsabilidades laborales, o empeorar las condiciones de los empleados:
 
“A este respecto, la doctrina de la Sala cuarta del TS recordada en su  sentencia de 25/06/2009  , establece que "no integra cesión ilegal la circulación de trabajadores entre las diversas empresas del grupo, porque «salvo supuestos especiales...los fenómenos de circulación dentro del grupo no suelen perseguir la finalidad de crear un mecanismo interpositorio en el contrato de trabajo para ocultar el empresario real» (STS 26/11/90 -rec. 645/90 -. Doctrina reiterada por muchas otras sentencias, y entre las últimas las de  04/04/02  -rcud 3045/01 -;  13/10/05 rcud 5208/04 -;  04/07/06-rcud 1077/05 -;  28/09/06 -rec. 2691/05 -; y  19/02/09  -rcud 2748/07). Doctrina que se basa -frente a quienes defienden la aplicación de un criterio objetivo y la inexigencia legal de ánimo defraudatorio- en una interpretación del  art. 43  ET que exige un patógeno elemento subjetivo en la figura ilícita, consistente en su finalidad especulativa y fraudulenta, de manera que por regla general los intercambios personales en el seno del grupo no tienen finalidad interpositoria, sino que obedecen -se dice- «un criterio de técnica organizativa y de perspectiva económica»".
 
De esta forma, si bien es cierto que la circulación de trabajadores dentro de empresas del mismo grupo no constituye razón para apreciar una cesión ilegal si responde a necesidades técnicas y organizativas derivadas de la división del trabajo, no lo es menos que este principio general cede cuando la cesión es fraudulenta o tiene por objeto disminuir las condiciones de trabajo de los operarios de la empresa cedente.”
 
Por lo tanto, en principio, en vuestro caso, al pasar a los trabajadores de la empresa A a la empresa B, pero manteniendo las condiciones más beneficiosas de estos en A, es evidente que la circulación de empleados que planteáis carece de elemento defraudatorio alguno, y en consecuencia será lícita.

Aunque en principio, no es necesario respetar entablar ningún proceso, alcanzar ningún acuerdo, ni informar al comité de esta circunstancia, a nuestro juicio, resulta recomendable disponer de un protocolo de circulación interna, que regule la forma de proceder en cada caso (comunicación a los trabajadores afectados, al comité de empresa, causas, duración de la circulación), a los efectos de ofrecer un detallado conocimiento de la utilización de este recurso a los empleados y sus representantes, así como una total transparencia en la utilización de este método.
 
En relación con la responsabilidad de las empresas, en principio, la responsable de cualquier responsabilidad derivada del trabajo de estos sería su empleadora, la empresa A. No obstante, los Tribunales considera que, existirá una responsabilidad de las empresas entre las que circulen los empleados, con la simple finalidad de garantizar los derechos de los trabajadores. A modo de ejemplo, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (Sede en Valladolid), de 7 de octubre de 2015:
 
“Por tanto, dichos fenómenos han de considerarse, en principio, lícitos siempre que se establezcan las necesarias garantías para el trabajador. De esta forma, el hecho de que no exista una finalidad especulativa y fraudulenta determina que en la mayor parte de los casos no se aplique la regulación del art 43 ET , sin perjuicio de que se considere que existe una responsabilidad solidaria de todas las empresas con el fin de garantizar los derechos de los trabajadores.”
 
Es decir, aunque en principio, la responsable será su empleadora, la empresa A, también será posible, cuando así sea necesario para garantizar los derechos de los empleados afectados por la circulación extender la responsabilidad de forma solidaria a la empresa B, por aplicación del contenido del artículo 43 del Estatuto de los Trabajadores.
 
Es decir, en el supuesto de que derivase responsabilidad laboral para la empresa A, y esta la eludiese, entonces estaríamos ante una utilización defraudatoria del mecanismo de la circulación, lo que de conformidad con el señalado artículo 43 ET, determinaría la extensión de la responsabilidad a la empresa B, del mismo grupo.
 
En conclusión:
 
  • La circulación de empleados, dentro de empresas del Grupo, es un mecanismo lícito, siempre que carezca de ánimo defraudatorio, en cuyo caso se estimará existente una cesión ilegal de trabajadores.
  • Aunque no existe un proceso que entablar, o un acuerdo que alcanzar, para poder aplicarla, entendemos que es muy recomendable disponer de un protocolo de circulación a los efectos de que tanto empleados como sus representantes, conozcan los supuestos en que se aplica, la forma de aplicarlo, las condiciones aplicadas a su relación laboral en aquellos supuestos… Es decir, para establecer un proceso transparente que suprima cualquier indicio defraudatorio en los supuestos de circulación de empleados.
  • En relación con la responsabilidad, será la empresa A la responsable de cualquier incidencia relacionada con el trabajo, si bien, cuando sea necesario garantizar los derechos del trabajador, podrá extenderse la responsabilidad a la empresa B, de forma solidaria.


Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

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Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
José Ángel Brugos Larumbe
José Ángel Brugos Larumbe
Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra
Juncal Fernández
Juncal Fernández
Es Graduada en Derecho por la Universidad de Navarra y realizó el Máster de Acceso a la Abogacía por la UNED