Cambio De Turno Sin Pasar 12 Horas Entre Jornada

Buenas tardes,El descanso entre jornadas sabemos que tiene que ser mínimo de 12 horas, pero nos ocurre que muchas veces los propios empleados nos solicitan voluntariamente por motivos personales cambios entre ellos que no respetan las 12 horas.El denegárselo genera mal estar, pero al hacerlo incumpliríamos la normativa vigente.¿Existe alguna posibilidad de que firmando la solicitud de cambio de turno los propios empleados interesados pudieran así realizarse estos cambios y así no tener nosotros problemas de cara a una Inspección de Trabajo?O incluso siendo a solicitud de los empleados y estando firmado por escrito es siempre obligatorio el descanso mínimo de 12 horas sin excepción alguna?Gracias

 31/08/2015 usuario1419

Respuesta de despacho:

 01/09/2015 despacho1

Buenas tardes:


El artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores, que regula la jornada, establece:


3. Entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediarán, como mínimo, doce horas.
El número de horas ordinarias de trabajo efectivo no podrá ser superior a nueve diarias, salvo que por convenio colectivo o, en su defecto, acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, se establezca otra distribución del tiempo de trabajo diario, respetando en todo caso el descanso entre jornadas.



El descanso mínimo diario (o descanso entre jornadas) del artículo 34.3 ET constituye un mínimo de derecho necesario.


En este sentido la Sentencia de la Audiencia Nacional de 19 de noviembre de 2008 que resultó confirmada por el Tribunal Supremo en Sentencia de 5 de octubre de 2010:

La aplicación de los preceptos del art. 34.3 párrafo 1º y 37.1 del Estatuto de los Trabajadores plantea diversos problemas interpretativos, sobre todo si se entiende que no puede aplicarse el segundo sin contar con lo que se dispone en el primero. Caben diversas interpretaciones. Una de ellas, partiría de la base de que lo que dispone cualquiera de ellos tiene perfecta autonomía, y, por tanto, que la aplicación de lo dispuesto en uno no está condicionado por lo dispuesto en otro. A su vez, y partiendo de esta base, podría razonarse que, al contener ambos preceptos una regulación mínimos, los descansos que en ellos se prevén ni son acumulables ni tiene por qué disfrutarse sucesivamente, porque ninguno de los dos preceptos lo ordena así. Podría servir como ejemplo ilustrativo con lo que ocurre o con la relación que se da entre salario mínimo interprofesional general y el salario mínimo establecido por un convenio colectivo para cualquier categoría, ambos salarios mínimos se aplican ni tienen porqué aplicase simultanea o sucesivamente, sino que se solapan entre si, pues el salario convenio absorbe el mínimo interprofesional. Dicho de otro modo, y centrándonos en el supuesto concreto que se debate en este proceso, según este planteamiento, bastaría con que entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente (art. 34.3, párrafo 1º) mediase un mínimo de 12 horas, y con que el trabajador por cada semana (art. 37.1) de trabajo disfrute un día y medio de descaso continuado, el mínimo de doce horas no condicionaría ni modularía el del día y medio semanal ni viceversa. En suma, según esta interpretación, el descanso de día y medio, podría comenzar nada más acabar la jornada diaria de trabajo; lo cual si bien se mira ni perjudica ni beneficia a ninguna de las partes del contrato, puesto que con ello no se aumenta ni se disminuye el número de horas de trabajo en computo semanal o anual ni tampoco el tiempo de descanso de los trabajadores, entendiendo por período de descanso: todo período que no sea tiempo de trabajo, según lo define el artículo 2. 2 de la Directiva 2003/88 / CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de noviembre de 2003, relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo. Según esta tesis, basada en una interpretación literal de estos preceptos, para computar el día y medio de descanso semanal sería irrelevante la hora más temprana o más tardía en que concluye la jornada diaria del trabajador: al final, trabajara el mismo número de horas en cómputo anual y por ende disfrutara del mismo número de horas de descanso. La aceptación de esta tesis, llevaría a la consecuencia de que la demanda no pudiera ser estimada en el sentido pretendido de que el tiempo que medie entre el final de una jornada completa de trabajo y las doce de la noche de ese día no pueda imputarse al descanso semanal del día y medio. Un argumento a favor de esta decisión desestimatoria, se basaría en que lo que el art. 37.1 del ET ordena es que el trabajador disponga, a partir cualquier momento de la semana de un día y medio de descanso ininterrumpido, pero sin establecer ni precisar el momento en que haya de iniciarse ese descanso ininterrumpido. Cumplidas ambos mínimos: el descanso semanal ininterrumpido de día y medio, el descanso mínimo de doce horas entre jornadas, serían las dos únicas reglas imperativas en este materia; y, el art. 34 de un descanso mínimo de 9 horas entre jornadas. Estas son a las únicas reglas que han de observase; y respetado esto, lo demás, en cuanto a jornadas, tiempo de trabajo, descansos y confección del calendario laboral pertenecería al ámbito de la autonomía de la voluntad de las partes del contrato de trabajo, o dicho de otro modo, habría de establecerse en virtud de acuerdo individual o colectivo entre el empresario y los trabajadores.



Además, la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social establece en su artículo 7 lo siguiente:

Son infracciones graves:
5. La transgresión de las normas y los límites legales o paccionados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias, descansos, vacaciones, permisos y, en general, el tiempo de trabajo a que se refieren los artículos 23 y 34 a 38 del Real Decreto legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.

Seguidamente el artículo 40 establece las sanciones que se pueden imponer por la comisión de infracción grave:

b) Las graves con multa, en su grado mínimo, de 626 a 1.250 euros, en su grado medio de 1.251 a 3.125 euros; y en su grado máximo de 3.126 a 6.250 euros.


Por otra parte, es importante resaltar la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de 27 de diciembre de 2001 en la que se establece como causa del accidente de trabajo que sufre el trabajador la falta de descanso entre jornadas del artículo 34.3 del Estatuto de los Trabajadores:

“En el supuesto de autos se ha de partir del hecho de que la actuación culposa de la empresa demandada puede entenderse acreditada por el hecho de que la resolución administrativa impuso el recargo del 50 por 100 en las prestaciones por falta de medidas de seguridad ratificada por sentencia de esta misma Sala de 8 de noviembre de 1999 que se ha convertido en firme tal y como se recoge el ordinal decimonoveno del relato fáctico no existiendo prueba alguna que desvirtúe la existencia de una conducta culposa de la empresa, siendo causa eficiente del accidente sufrido por el trabajador la falta de descanso entre jornadas de trabajo incumpliendo los términos establecidos por el artículo 34.3 del Estatuto de los Trabajadores, no quedando exonerada la responsabilidad la empresa por el hecho de que el accidente se produjera en el viaje de regreso a Barcelona después de haber cumplido el trabajador con la tarea encomendada consistente en entregar un cargamento de tarifas de crédito en Madrid (…)”

Por tanto, como puede observarse, la falta de descanso mínimo entre jornadas puede acarrear consecuencias graves tanto para la empresa como para los trabajadores. Es comprensible que la denegación el cambio de turno genere malestar pero se debe hacer saber a los trabajadores que la decisión se toma ajustándose a las previsiones legales y por ser una norma que protege sus derechos.


Por todo lo anterior, el descanso mínimo entre jornadas de doce horas es una norma de derecho necesario que no puede ser excluida mediante acuerdo de las partes. Por ello, aunque la empresa de buena fe acepte los cambios que realizan sus empleados, se debe tener en cuenta que la empresa debe velar por el cumplimiento del descanso establecido legalmente por sus trabajadores.

Esperamos haber resuelto tu consulta, y llámanos si necesitas alguna aclaración.

Recibe un cordial saludo.

Somos abogados

Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Joaquín Castiella Sánchez-Ostiz
Es Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra
Juncal Fernández
Juncal Fernández
Es Graduada en Derecho por la Universidad de Navarra y realizó el Máster de Acceso a la Abogacía por la UNED