Autonomos

Se trata de una clínica privada donde se tienen contratados a unos profesionales, médico, fisioterapeutas estos actúan como trabajadores por cuenta ajena , con su horario remuneración fija ect. Pero por otro lado también trabajan autónomos profesionales médicos y fisioterapeutas que no están sujetos a horario, a los que se le factura en fusión de los clientes atendidos , ellos establecen su horario y están dados de alta como autónomos, y contribuyen con los gastos de gestión y explotación , luz, agua, arrendamiento. No son Autónomo económicamente dependientes.

¿ Se puede tener trabajadores por cuenta propia prestando servicios en la misma profesión que los trabajadores por cta. ajena ? o Han de tener profesiones diferenciadas???? Y si fuese Económicamente dependientes.

gracias.




 14/06/2018  usuario1439

Respuesta de despacho:

 15/06/2018  despacho1
Buenos días:

En principio, es perfectamente posible tener en una clínica, tanto trabajadores por cuenta ajena, como trabajadores por cuente propia.

Es decir, estamos hablando de dos relaciones profesionales distintas. Una relación laboral, la de los trabajadores contratados por cuenta ajena y otra relación de prestación de servicios, la de los trabajadores por cuenta propia, dados de alta como autónomos.

Cada una tiene sus propias características. Por ello, la utilización indistinta de una y otra modalidad será legal siempre que, la naturaleza del vínculo se ajuste a la realidad de las circunstancias.

Por ello, de un lado, los trabajadores por cuenta ajena mantendrán con la clínica una relación laboral, caracterizada por la ajenidad de los riesgos y beneficios del negocio, recibiendo instrucciones de los superiores, con horarios determinados, con clientes propios de la clínica. En este sentido se pronuncian sentencias como la del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 13 de octubre de 2017:
“Y para determinar la existencia de un contrato de trabajo lo esencial es establecer la concurrencia de las notas de ajeneidad y dependencia a las que se refiere el art. 1.1º del Estatuto de los Trabajadores , esto es, que la prestación de servicios contratada se realice dentro del ámbito de organización y dirección de la empresa, y por tanto con sometimiento al círculo rector, disciplinario y organizativo de la misma

Por otro lado, los que prestan servicios como autónomos participarán de los riesgos de su actividad, teniendo libertad en cuanto a horario de trabajo, organización del mismo y en atención de sus propios clientes. Así lo señala la misma sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 12 enero de 2018:
“6) En el caso de las profesiones liberales, son indicios contrarios a la existencia de laboralidad la percepción de honorarios por actuaciones o servicios fijados de acuerdo con indicaciones corporativas [ STS 15-4-1990 y 3-4-1992 ] o la percepción de igualas o cantidades fijas pagadas directamente por los clientes [ STS 22-1-2001 ]; en cambio, la percepción de una retribución garantizada a cargo no del paciente sino de la entidad de asistencia sanitaria en función de una tarifa predeterminada por actos médicos realizados [ STS 7-6-1986 ] o de un coeficiente por el número de asegurados atendidos o atendibles, constituyen indicios de laboralidad, en cuanto que la atribución a un tercero de la obligación retributiva y la correlación de la remuneración del trabajo con criterios o factores estandarizados de actividad profesional manifiestan la existencia de trabajo por cuenta ajena [ STS 20-9-1995 ].

7) No está de más señalar, por último, que tanto en la profesión médica como en general en las profesiones liberales la nota de la dependencia en el modo de la prestación de los servicios se encuentra muy atenuada e incluso puede desaparecer del todo a la vista de las exigencias deontológicas y profesionales de independencia técnica que caracterizan el ejercicio de las mismas”

El problema surge cuando esos trabajadores autónomos, realmente, prestan servicios en régimen de dependencia del empresario (los directores o dueños de la clínica), recibiendo instrucciones, teniendo un horario preestablecido, una remuneración a cargo de la empresa fija igual a lo largo de todos los meses, etc. En estos casos, se habla de una situación de fraude de ley, ya que, aunque el profesional está vinculado a la empresa, por un contrato de prestación de servicios, y, por tanto, como autónomo, la realidad es que, la relación real es de un trabajador por cuenta ajena. En este caso es, donde se produce la denominada figura del “falso autónomo”.

Por tanto, en vuestro caso, debéis ajustar la forma de contratar los servicios de esos profesionales, a la realidad de las circunstancias en que prestan servicios. Por tanto, si realmente prestan servicios conforme a las características típicas del autónomo, no hay ningún problema en que esos trabajadores sean autónomos, aunque en la clínica también haya profesionales contratados por cuenta ajena.

Deberéis en cualquier caso cuidar que, esos autónomos no presten servicios de la misma forma que los contratados, ya que en tal caso, es donde se produce el peligro del fraude de ley.

Sobre la consideración del trabajador como Autónomo Económicamente Dependiente, señalar que un autónomo adquiere esa consideración cuando prestando servicios como autónomo para un cliente, ese cliente representa el 75% de su sus ingresos por prestación de servicios profesionales. Así lo establece el artículo 11 de la Ley 20/2007:

“1. Los trabajadores autónomos económicamente dependientes a los que se refiere el artículo 1.2.d) de la presente Ley son aquéllos que realizan una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75 por ciento de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales.”

Por tanto, a la condición de Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente del profesional, dependerá única y exclusivamente del porcentaje de sus ingresos que perciba de su cliente, en este caso de la clínica. Si los ingresos percibidos de este cliente superan el 75% de sus ingresos, será autónomo económicamente dependiente.

En síntesis, en vuestro caso concreto, os exponemos las siguientes consideraciones:
  • No existe ningún problema por el hecho de que en una clínica trabajen tanto contratados por cuenta ajena, como profesionales autónomos, sino que la forma de prestar servicios ha de ser diferente. Es decir, lo determinante para evitar un problema con esos profesionales autónomos es que realmente sean autónomos.
  • ​En este sentido, para que realmente sean considerados autónomos, tienen que cumplir con las notas que caracterizan la relación con un profesional autónomo, es decir, deben prestar servicios organizando ellos su propio trabajo, fuera del ámbito de dirección del empresario, asumiendo los gastos de su actividad, percibiendo una retribución variable.
  • En consecuencia, en la práctica, no deben tener un horario establecido por la clínica, ni unas directrices o instrucciones a la hora de realizar su trabajo y ellos mismos deben prever las sustituciones en caso de bajas médicas, vacaciones, etc.
  • Siendo autónomos, si los ingresos que cada uno de esos profesionales perciben de la clínica representan, el 75% de los ingresos del profesional, entonces será un Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente.
  • No habrá problema tampoco en que en la clínica haya trabajadores por cuenta ajena y TRADES, siempre que los TRADES cumplan con las notas que caracterizan al trabajador por cuenta propia.

Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

Respuesta del usuario

Me queda surge la duda respecto a dos cuestiones :

1.- Como bien aconsejáis en la respuesta a mi consulta

Deberéis en cualquier caso cuidar que, esos autónomos no presten servicios de la misma forma que los contratados, ya que en tal caso, es donde se produce el peligro del fraude de ley.

Quiere decir esto que si los se tiene personal contratado ejerciendo como fisioterapeuta como trabajador por cuenta ajena , sometimiento a horario , retribución fija. Y Autónomos bien por dependientes o no, y también son fisioterapeutas estarán prestando servicios de la misma forma y por tanto con mucha probabilidad en fraude de ley

2.- Si utilizo el modelo de contrato del autónomo económicamente dependiente del SEPE, en las clausulas me pregunta por la jornada de trabajo y además por su distribución, por otro lado también me pregunta por la contraprestación económica .

Teniendo en cuenta que es una de las características del autónomo es la libertad en cuanto el horario de trabajo ,y organización del mismo TSJM 12/01/2018, me parece contradictorio establecer un horario en el contrato económicamente dependiente.

Y en cuando a la contraprestación no se podrá fijar , sino que será en función de un resultado , por lo que tampoco lo entiendo.

¿ Como se establecería estas dos cuestiones en el citado contrato?

 26/07/2018  usuario1439

Respuesta de despacho:

 26/07/2018  despacho1
Buenos días.

En este tipo de supuestos, lo cierto es que la línea que divide la relación laboral por cuenta ajena, del TRADE, y del autónomo, es muy difícil de trazar. Lo cierto es, que en un supuesto como el planteado, el riesgo existente es evidente, y en último caso, queda siempre a la apreciación y arbitrio de una posible inspección.

Con todo, para evitar una sanción, o simplemente la declaración de existencia de relación laboral entre un autónomo y la empresa, ésta deberá hacer todo lo posible para establecer una notoria diferenciación entre el régimen en que prestan servicios los contratados, y los autónomos. Más aún, si unos y otros se dedican a la misma profesión.

En relación a la primera duda, os indicamos que ese esfuerzo por distinguir el régimen de prestación de trabajo de unos y otros trabajadores consiste en, a los contratados establecerles una retribución fija, un horario impuesto por la dirección, y una cartera de clientes no propios sino de la empresa.
Por el contrario, los autónomos deberían tener libertad de horarios absoluta, atención de clientes propios, facturación directa al cliente, de la que podría participar la empresa en cuyas instalaciones trabajan…

Sin embargo, sea cual sea la distinción que se establezca, insistimos, el riesgo en estos casos sigue latente, ya que en caso de inspección quedará a la libre apreciación de ésta la consideración sobre la naturaleza del vínculo del trabajador autónomo.

Sobre la segunda, señalar que el TRADE, es una figura intermedia entre el trabajador por cuenta ajena, y el autónomo. Si ya es difícil trazar la línea entre estos dos últimos, todavía más complicado es trazarla respecto del TRADE, que se trata de una figura intermedia.

En cualquier caso, en el contrato del TRADE se puede reflejar el número de horas que prestará servicios y una distribución aproximada, y una retribución en función de servicios prestados. En este sentido se pronuncia la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía de 8 de mayo de 2014:
“La sentencia de instancia, luego de efectuar un estudio sobre las notas características del contrato de trabajo, llega a la conclusión de que falta la dependencia consustancial a la relación laboral común, pues existía independencia organizativa total: horario, funciones, jornada de trabajo... , respondiendo el trabajo desarrollado al contrato de trabajador autónomo dependiente suscrito, cuyas cláusulas y contenido se ajustaban a lo prevenido en el Real Decreto 197/2009, de 23 de febrero, por el que se desarrolla el Estatuto del Trabajo Autónomo en materia de contrato del trabajador autónomo económicamente dependiente y su registro y se crea el Registro Estatal de asociaciones profesionales de trabajadores autónomos .

La Sala ha de mostrarse de acuerdo con esta conclusión pues, siendo la dependencia el elemento verdaderamente diferenciador entre las figuras contractuales analizadas, en el caso de doña Leticia no concurría este especial y definitorio sometimiento. Sin negar que la determinación del tiempo de trabajo durante una determinada franja horaria semanal suponía una vinculación de la trabajadora al cliente, éste no iba seguida de la exigencia de realizar, dentro de ese tiempo pactado, un número determinados de servicios, lo que sí se juzgaría decisivo para desvirtuar el pretendido carácter autónomo de la trabajadora. Y debe recordarse que ésta podía, a su sola voluntar, sobrepasar ese tiempo prefijado, si ello resultaba de su conveniencia, no por imposición del cliente. Si a ello se anuda el hecho de que la retribución se llevaba a cabo en función de cada uno de los tratamientos que dispensaba, se llegará a la conclusión de que se estaba ante una actividad que tenía rasgos de independencia suficientes para excluir una relación de trabajo estatutaria., así como el precio por servicio que vaya a realizar.”

En definitiva, las conclusiones en vuestro caso son:
Siempre va a estar latente el riesgo de que se declare la existencia de relación laboral en este tipo de casos, pero ese riesgo, disminuye si se diferencia claramente el régimen de los contratados, respecto de los autónomos.

Así, el contrato deberá determinar una aproximación horaria en que se prestarán los servicios (como en el caso de la sentencia, una franja horaria), pero sin determinar el número de servicios que tendrá que atender en ese tiempo. Así se evidencia libertad de organización.

Y la retribución, deberá establecerse un precio por servicio realizado, de forma que la retribución variará en función de los servicios terminados.


Esperamos haber resuelto su consulta. Llámenos si necesita cualquier aclaración. Reciba un cordial saludo.

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Eduardo Castilla Baiget
Eduardo Castilla Baiget
Licenciado en Derecho y Diplomado por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad de Navarra.
Vanesa León Arguedas
Vanesa León Arguedas
Graduada en Derecho y Máster Universitario en Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra
Izaskun Aldabe Muro
Izaskun Aldabe Muro
Graduada en Derecho por la Universidad Pública de Navarra y Premio Extraordinario Fin de Carrera. Máster de Acceso a la Abogacía en la Universidad Pública de Navarra.
Ignacio Chacón Carvalhais
Ignacio Chacón Carvalhais
Graduado en Derecho y Máster de Acceso a la Abogacía por la Universidad Pública de Navarra.